El estilo de vida y la dieta de los primeros humanos en Nueva Zelanda

08.07.2013
Hay diversos indicios de que los primeros pobladores de Nueva Zelanda provenían de Polinesia.

Un equipo multidisciplinario de científicos ha obtenido nuevos datos sobre la dieta, los estilos de vida y los desplazamientos de los primeros habitantes de Nueva Zelanda, al analizar isótopos de sus huesos y dientes.

En la nueva investigación, cuyos resultados han sido presentados de modo público recientemente, se ha conseguido identificar lo que probablemente sea el primer grupo de personas que colonizó hace unos 700 años lo que hoy es un importante yacimiento arqueológico en la región neozelandesa de Marlborough. Hay diversos indicios de que esos primeros pobladores provenían de Polinesia.

También se han presentado evidencias que sugieren que individuos de otros dos grupos, sepultados en el lugar, probablemente vivieron en regiones diferentes de Nueva Zelanda antes de ser enterrados en el asentamiento ribereño de Wairau.

El equipo de las investigadoras Rebecca Kinaston y Hallie Buckley, del departamento de anatomía en la Universidad de Otago, Nueva Zelanda, realizó análisis isotópicos de muestras extraídas de los restos humanos desenterrados en el yacimiento arqueológico.

Examinando las proporciones de isótopos de carbono y nitrógeno presentes en el colágeno del hueso, el equipo de Kinaston y Buckley consiguió deducir la amplia composición de la dieta de estos individuos para un período de 10 a 20 años antes de su muerte. El análisis de isótopos de estroncio en los dientes les permitió diferenciar a los individuos por los entornos geológicos en que habían crecido.

Los antiguos moradores examinados fueron enterrados inicialmente en tres grupos separados en un asentamiento grande en Wairau. Este antiguo asentamiento, en el que las primeras excavaciones arqueológicas se realizaron hace más de 70 años, es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Nueva Zelanda debido a su antigüedad y a la amplia gama de artefactos de tipo polinesio oriental presentes allí.

En investigaciones anteriores se encontró que uno de los grupos enterrados mostraba diferencias culturales claras respecto a los otros dos grupos del sitio. Estas diferencias incluyen las posiciones en que fueron enterrados y la presencia de ofrendas más numerosas y ricas, incluyendo adornos de hueso de ballena y huevos de moa, que generalmente no estaban presentes en los difuntos de los otros dos grupos.

El nuevo análisis isotópico del colágeno del hueso y de los dientes sugiere que los miembros de este primer grupo tenían dietas parecidas y habían crecido en lugares no muy distantes, mientras que las personas de los otros dos grupos tenían dietas muy variables y habían pasado su infancia en áreas geológicamente diferentes a las del primer grupo.

Curiosamente, los individuos del primer grupo mostraban una tendencia en su dieta similar a la identificada en individuos prehistóricos de un yacimiento en las Islas Marquesas de la Polinesia Francesa, teniendo ambos grupos de personas una baja diversidad de fuentes de proteínas.

En cambio, se encontró que los hábitos alimentarios de los otros dos grupos se correspondían con los propios de individuos que pasaron la mayor parte de sus vidas alimentándose de una amplia gama de fuentes de proteínas, como habría sido el caso si hubieran cazado focas, moas y otros animales aptos para la alimentación humana disponibles en aquel entonces en Nueva Zelanda.

Estos y otros indicios hacen suponer que la gente del segundo grupo y la del tercero se criaron fuera del asentamiento de Wairau, y no donde se crió la gente del primer grupo, y también que ejercieron de cazadores-recolectores en una amplia área geográfica.

Esto concuerda con otras evidencias arqueológicas de que los primeros pobladores de Nueva Zelanda se desplazaban mucho. El hecho de que los miembros de los grupos segundo y tercero fueran finalmente enterrados en Wairau sugiere que este asentamiento tenía función ceremonial y servía como centro regional.

En la investigación también han trabajado Richard Walter, Chris Jacomb, Emma Brooks, Nancy Tayles, Sian E. Halcrow, Claudine Stirling, Malcolm Reid, Andrew Gray y Jean Spinks, todos de la Universidad de Otago, así como Ben Shaw de la Universidad Nacional Australiana en Canberra, y Roger Fyfe del Museo de Canterbury en Christchurch, Nueva Zelanda.

http://noticiasdelaciencia.com/not/7422/el_estilo_de_vida_y_la_dieta_de_los_primeros_humanos_en_nueva_zelanda/
 

 

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