El impacto positivo de las carreras de posgrado en la calidad de vida de lxs estudiantes

02.12.2013
Así resulta de una investigación que se realiza en la Facultad de Ciencias Sociales. Según concluyeron lxs investigadorxs, el acceso al posgrado se vincula tanto al incremento de las posibilidades profesionales, como también a un espacio que posee el valor de generar sentido de pertenencia. La continuidad en el sistema de educación superior hace que los estudiantes reconozcan a la educación y al conocimiento como bienes en sí mismos.

“Estudiar es una manera de conseguir una mejor calidad de vida; más allá de poder obtener mejores oportunidades laborales”, sostiene Graciela Tonon, directora de UNI-COM y del Programa de investigación en calidad de vida de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

En el proyecto desarrollado durante los años 2012-2013, el equipo de investigadorxs buscó determinar el impacto que los estudios de posgrado tienen en la calidad de vida de lxs estudiantes. Según concluyen, el acceso a esta instancia de educación “no se vincula sólo con las posibilidades profesionales o con el acceso a un mayor nivel educativo, sino que la continuidad en el sistema de educación superior se presenta también como un espacio portador de valor en sí mismo, que genera sentido de pertenencia entre sus miembros, reconociéndose a la educación y al conocimiento como bienes en sí mismos”. 

“La calidad de vida es un concepto multidimensional, no hay sólo una forma de medirla. Nosotrxs podemos estudiarla desde ángulos diferentes”, explica Tonon. En este sentido, destaca: “Seguimos la idea de que para investigar la calidad de vida se requiere de estudiar tanto lo concreto (lo que se ve y se puede físicamente tocar), como lo subjetivo, es decir lo psicosocial, lo emotivo e intangible”.

Sin embargo, agregó que también se tiene en cuenta “la relación con la familia, con la comunidad y la sociedad en su conjunto”. A través de las entrevistas realizadas a estudiantes de las distintas maestrías y especializaciones que dicta la casa de estudios, se concluyó que “se observa que en el posgrado, aunque lxs estudiantes buscan un mejoramiento en su nivel de vida (lo que se tiene), lo más importante es cómo repercute en lo personal (lo que se siente). Esta idea de poder hacer algo que querían; recuperar y poder terminar algo que tenían pendiente”.

La muestra de la investigación estuvo compuesta por estudiantes de las carreras de posgrado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad, a saber: Maestría en Currículum, Maestría en Relaciones laborales y Maestría en comunicación, Carrera de Especialización en Didáctica y currículum, Carrera de Especialización en Gestión de las comunicaciones y Carrera de Especialización en Gestión de las relaciones laborales. Se trató de un estudio cualitativo a partir de la realización de entrevistas semiestructuradas.

Calidad de vida

Según indicó Tonon el concepto calidad de vida surge en 1932 “con el primer trabajo que se elaboró para corroborar la calidad de los servicios sociales gubernamentales en relación a satisfacer las necesidades de la población en la región escandinava”. 

“Al crearse la ONU se acuña el concepto nivel de vida, más asociado a lo económico, hasta que en los setenta se vuelve a instalar el concepto calidad de vida, con un famoso texto de psicólogxs norteamericanxs”, completó la investigadora. En 1995 se crea la ISQOLS (Sociedad internacional de estudios de calidad de vida), una red de investigación internacional que nuclea a lxs expertxs en el tema y de la cual Tonon es vicepresidenta de Asuntos exteriores.

© Copyright 2011 - Ragcyt