Los estereotipos de género en la Ciencia son iguales que en cualquier otra profesión

05.05.2015
Entrevista a Flora de Pablo, profesora de Investigación del CSIC y ex presidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas, cierra el ciclo ‘Mujer y Ciencia’ del Cenieh

La profesora de Investigación del CSIC y fundadora de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT), la salmantina Flora de Pablo, ha cerrado hoy el ciclo de conferencias programadas en la II Semana Mujer y Ciencia del Cenieh (Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana) de Burgos. La científica ha profundizado en las barreras y los retos a los que se enfrentan las mujeres investigadoras, y ha incidido en que los estereotipos de género en la Ciencia “son iguales que en cualquier otra profesión”.

“Todo el mundo cree que la Ciencia es un terreno neutral y sin embargo tiene los mismos sesgos que otros ámbitos de la sociedad. Las mujeres no estamos donde deberíamos estar en la carrera científica de acuerdo con nuestras capacidades, méritos y formación, sino que estamos relegadas a un segundo plano y no progresamos a la velocidad deseada”, asegura en declaraciones a DiCYT.

De Pablo considera que este hecho es perjudicial no solo por la injusticia que supone para las mujeres, sino también por el avance social y científico “per se”, ya que “se pierde una gran diversidad y desmotiva a un porcentaje muy alto de las mujeres, que en este momentos en España son la mayor parte de las licenciadas en todas las carreras menos las ingenierías y las físicas”.

En este sentido, ha dado a conocer diversos datos que muestran la desigualdad existente entre hombres y mujeres en lo relacionado con la carrera científica. En el CSIC, detalla, el personal en formación (personal realizando tesis doctorales) está compuesto por un 58 por ciento de mujeres, una proporción similar a la de licenciadas en España (entre un 58 y 60 por ciento). “Sin embargo, en los escalones siguientes la proporción de mujeres va cayendo y ya en los contratos Ramón y Cajal para posdoctorales solo hay un 39 por ciento de mujeres”, precisa.

Si llegamos al escalón más alto, el de profesoras de investigación (el equivalente a catedráticas en el CSIC), las mujeres representan solo un 23 por ciento. Y eso a pesar “de que la proporción ha mejorado bastante en la última década”, lo que demuestra “que hay un déficit de progreso de las mujeres hacia los escalones más altos”.

“El acceso inicial al CSIC es el más complicado, después hay un progreso hacia el escalón superior por méritos. Desde 2005 estas comisiones de promoción son paritarias por ley y en los primeros años gracias a eso se ha notado una gran mejora, se produjo una significativa ruptura de estos “techos de cristal”, pero ahora con la crisis y el parón en el número de plazas casi no hay promoción, y la poca que hay casi siempre es para los hombres”, agrega.

 

Retroceso

Por ello, ha subrayado que los avances logrados entre 2005 y 2010 se han detenido. “Se había avanzado mucho en estos años en los que legislativamente España estaba a la cabeza de Europa. Pero en esta etapa de crisis estamos observando un retroceso en todos los niveles de las políticas de género, que se están dejando de cumplir y que en el caso del CSIC al haber menos plazas, menos reparto “de la tarta”, las primeras que lo sufren son las mujeres”, añade. Asimismo, ha señalado que existen unas áreas en las que se está progresando más que en otras dentro del CSIC, como la de Ciencia y Tecnología de los Alimentos.

Por otro lado, la científica ha abordado si se puede ser científica y madre competente, “un reto que siempre tienen las mujeres cuando hacen el doctorado, porque normalmente lo realizan en la etapa en la que también se están planteando tener familia”. En este ámbito de la conciliación su respuesta es contundente. “Sí se puede, pero hay que hacerlo posible con los pasos adecuados y uno de ellos es que la pareja valore lo mismo su carrera que la tuya”.

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