Un biomarcador predice la supervivencia de los pacientes con el cáncer renal más frecuente

12.02.2014
Un nuevo hallazgo biomédico abre la puerta al desarrollo de un programa informático que determina la gravedad y orienta el tratamiento del carcinoma renal de célula clara, el más agresivo y frecuente. La supervivencia de lxs pacientes clasificados en el mismo grupo de riesgo puede variar de 17 a más de 70 meses.

Investigadorxs del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) han identificado por primera vez un nuevo biomarcador, el pSTAT-3 Ser727, presente en los tumores de cáncer renal de célula clara (ccRCC), que predice la supervivencia de lxs pacientes. El estudio, publicado en Cancer Research, puede suponer un cambio de paradigma en la atención y el tratamiento de lxs pacientes.

“El tumor aparentemente más benigno puede llegar a ser tan grave como los más invasivos, si los niveles del biomarcador son altos”, alerta Anna Meseguer, responsable del grupo de Fisiología Renal, después de confirmar los resultados obtenidos in vitro en una cohorte de 98 pacientes de ccRCC atendidos en el Vall d’Hebron, con más de cinco años de seguimiento clínico.

A partir de la presencia del biomarcador en una muestra tumoral, lxs investigadorxs han comprobado que “tumores clasificados en un mismo grupo de riesgo y aparentemente similares pueden comportarse de forma muy diferente y determinar la supervivencia de los pacientes, que puede oscilar entre 17 y más de 70 meses”, según indica Meseguer.

Con este descubrimiento, que ya se ha protegido con una patente europea (PTC), lxs investigadorxs quieren desarrollar un sistema para introducirlo de forma rutinaria. “Su utilización en la práctica clínica ayudaría de forma muy importante a estratificar mejor a los pacientes y a hacer un seguimiento y tratamiento más preciso en función de los niveles del marcador”, explica Enric Trilla, médico adjunto del Servicio de Urología del Hospital Universitario Vall d’Hebron.

El método actual para decidir la recomendación terapéutica se basa en los parámetros morfológicos y patológicos del tumor, así como en el estado clínico del paciente. Con este nuevo marcador independiente se podría, por ejemplo, evitar la nefrectomía en pacientes que presentan tumores pequeños, inferiores a 4 cm de diámetro, si se determina que son de buen pronóstico, ya que dependiendo de las condiciones del paciente, como ahora la edad avanzada, los problemas cardiovasculares y la diabetes, la extirpación del tumor es un riesgo más alto que la posibilidad de metástasis o crecimiento del tumor. En estos casos, el médico recomendaría con el nuevo sistema un seguimiento del paciente más continúo y tratamientos alternativos a la cirugía.

Seguimiento del biomarcador

En un estudio previo, el mismo grupo de investigación del VHIR ya hizo una importante contribución en la detección de este cáncer, identificando una proteína de membrana, la HAVRC/KIM-1, que está expresada en el tumor y es liberada en la orina de pacientes afectados de ccRCC. En aquel trabajo, lxs científicxs demostraron que los niveles de esta proteína en la orina se correlacionaban con las características patológicas del tumor y, por lo tanto, constituía un innovador método de diagnóstico alternativo a las biopsias invasivas.

En el presente estudio, lxs investigadorxs han querido profundizar en las consecuencias de la expresión anómala de la HAVRC/KIM-1 en los tumores y han descubierto que controla genes importantes para el crecimiento y la progresión tumoral. En concreto, de entre otros genes, controla el que codifica para la interleukina-6 (IL-6), activando el factor de transcripción STAT-3 que, a su vez, induce la expresión de genes implicados en el crecimiento del tumor, la formación de nuevos vasos (angiogénesis) y la inhibición de la muerte celular (apoptosis); todas ellas características que contribuyen a la progresión tumoral y a la metástasis.

Lxs autorxs están ahora en fase de valorización de una patente europea, validando la pSTAT-3 Ser727 como marcador de supervivencia en una segunda cohorte independiente de 125 pacientes con ccRCC y cinco años de seguimiento, y desarrollando una aplicación informática para la cuantificación automatizada del biomarcador que permita la llegada al mercado de un kit diagnóstico.

Un cáncer inadvertido

El ccRCC es el tipo más agresivo y frecuente de todas las formas de cáncer renal y se caracteriza por la falta de signos, síntomas o anomalías bioquímicas que permitan detectarlo. Actualmente no existen métodos de diagnóstico y pronóstico y, por ello, frecuentemente se descubre por sorpresa.

“Cerca de un 30% de los pacientes con ccRCC se diagnostican demasiado tarde, generalmente de forma incidental cuando se someten a otra prueba de imagen para el estudio de otros síntomas”, asegura Enric Trilla, médico adjunto del Servicio de Urología del Hospital Universitario Vall d’Hebron.

Y en estos casos, lamenta que “suele ser demasiado tarde porque ya han desarrollado metástasis y la tasa de mortalidad es del 95%”. No obstante, aparte de este grupo de pacientes, el médico advierte que “un tercio de los pacientes con tumores de ccRCC localizados que se tratan con nefrectomía (extirpación del riñón) también desarrollan metástasis en los meses posteriores a la cirugía”.

El diagnóstico y la monitorización del ccRCC requieren continúas y caras pruebas de imagen que no permiten hacer un diagnóstico precoz de la enfermedad ni predecir cómo evolucionará el tumor. Por este motivo, lxs médicxs no disponen de marcadores para recomendar de forma fiable el mejor tratamiento, ya sea nefrectomía total, nefrectomía parcial, tratamientos inmunomoduladores y/o antiangiogénicos.

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